No puedo creer sus palabras, Lo observo lleno de impresión y mis manos se convierten en puños, mientras que mis ojos se llenan de lágrimas, él jamás se había comportado de aquella manera, él jamás había hecho algo como eso, jamás había indicado tan lleno de ira que prácticamente me estaba echando de mi hogar, del lugar en el que crecí, pero entonces observo sus ojos dorados y veo su determinación, su completa seguridad de que nada de lo que yo haga lo hará cambiar de parecer, que ahora ha dicho