Observo a la mujer en el espejo y de verdad no se parece en nada a mí, no hay la más mínima muestra, digo, me he visto hermosa algunas veces, en entrevistas, en muchos comerciales o incluso en algunas promociones, pero siempre con mis vestidos de presentaciones, aquellos que usaba para competir, o uno que otro elegante, pero este es un vestido rojo de encaje que tiene toda la espalda descubierta además de una raja en la pierna que me permite un poco de movilidad al ser pagado al cuerpo, la verd