Eso no podía ser más pesado, el ambiente era casi asfixiante, todos parecían estar conteniendo la respiración al igual que yo mientras que el hombre que conocía muy bien se acercaba a nosotros, allí estaba sus ojos verdes de Blake Craig los cuales se conectaron con los míos por un instante, los ojos de aquel hombre que se hacía llamar abuelo de Anakin, de aquel hombre tan malvado que había hecho aquellas marcas en la espalda de su nieto, aquel hombre del que según especula Lona había asesinado