Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veintisiete
La puta amaSalgo de la habitación como alma que lleva el diablo.
<< ¡Maldito cabezota! >>— ¿Dónde está Bruno? —Irrumpo en medio del comedor.— Se ha ido al hospital —responde su novia. Alda durmió en el edificio anoche—. No pude convencerle. Ya sabes como es.— ¡Me va a escuchar! —Salgo rumbo al hospital, maldiciendo en voz alta&mda






