35. NO NECESITAS ARREGLAR SU DOTE
«Solo serán unos cuantos días», es lo que me dije cuando bajé del carruaje en este pueblo alejado de la civilización. Me presenté a mi puesto temporal, una misión que no me encanta, pero es lo mínimo que puedo hacer por uno de los pocos amigos que tengo, reemplazarlo un par de semanas para que tenga tiempo libre tras su boda.
Iván Felipe es una de las pocas personas que conozco que no están intimidados por el poder de mi familia ni se pasa el tiempo adulándome. Es una pena, pero no pude llegar