108. ENFRENTAMIENTO Y ACEPTACIÓN
No duermo tan cómodo como me gustaría, pero no puedo quejarme. Poco a poco las cosas se van suavizando con Rosalba. Aunque las marcas de su cuerpo desaparecieron las más importantes siguen ahí y son las del alma. Son tan profundas que aunque físicamente no hay forma en que esté más segura en sus sueños su alma vive en la tortura hasta que hago contacto con ella.
Ella lo entendió en la primera noche cuando al abrir los ojos llorosa y con el pecho agitado, me encontró en el suelo con la cabeza to