Capítulo 97
Elliot se apartó solo unos centímetros y le pasó el pulgar sobre los labios. Sus manos bajaron, soltando los primeros broches del vestido sobre sus hombros, y Kali dio gracias a Dios porque era más fácil quitarlo que ponerlo. La tela se deslizó suavemente sobre sus senos, y tras ella la poderosa man