Capítulo 35
Sin hacer el menor ruido recogió los zapatos, limpió el lodo del suelo y preparó café. Tomó una manta de su habitación y se sentó por un breve instante en la mesita del centro, frente a él. Tenía una expresión inquieta y cansada, como si no consiguiera dormir bien, y Kali se fijó en cada uno de sus