—¡Eres una mañosa! —la acusó Kali sentándose sobre la mesa.
—¡Claro que sí, soy muy inteligente! —se contoneó Valeria moviendo los hombros como si estuvieran a punto de bailar—. Soy la encantadora de artistas…
Kali se desternilló de la risa y en ese justo momento escucharon el sonido del obturador