—Vi lo que tenía que ver… —respondió él antes de volver a besarla—. ¿Ya nos podemos ir a casa?
Kali asintió con firmeza y Elliot dejó escapar un suspiro.
—¿Cómo está Asha? Pensé que estaba contigo, Elliot…
—Shshshs… nuestra hija está muy bien, fastidiando a sus tíos como toda sobrina que se respe