—No, me cansé de llamarla, pero solo me dejó un mensaje diciendo que necesitaba tiempo y que no la atosigaran, supongo que se habrá ido de vacaciones o algo —murmuró Valeria y Kali quiso que la tierra se abriera y se la tragara.
—De verdad que tengo mala suerte. De todos los imbéciles que pude habe