—Ahora sí se te juntaron el azúcar, la sal y la pimienta. —Se rio la doctora—. Pero ya sácalos de aquí que tengo más pacientes.
Kali se limpió la pancita con un par de toallas de papel y luego empujó fuera del consultorio a su comitiva de apoyo.
—Vamos a tener una minidiosa —se emocionó Matt.
—Y