Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Dónde está? ¿¡Dónde está!? ¡Demonios! —Kali se llevó las manos a la frente, intentando controlar las lágrimas que se le acumulaban en los ojos.
De repente sentía que no era capaz de respirar. ¿Dónde estaba esa carta? ¡Sin ella no podía presentarse para la inscripción!
Giró el bolso sobre la cama, sacudiéndolo con fuerza y dejando caer todo sobre ella. Rebuscó una, dos, diez veces en cada bolsillo, dentro de su pequeña cartera de maquillaje, en c







