En cuanto bajaron del ferri estaban realmente alegres, cada pareja sin saberlo iba agarrada de las mano.
Evans por primera vez en mucho tiempo empezó a sentirse feliz de verdad, observaba su mano agarrada con la de Nat, y no podía creer que él estuviera haciendo algo así, con ella se sentía como nunca se había sentido con una mujer a sus 33 años.
Todos subieron al auto y se dirigieron al hotel todo incluso, habían reservado 4 habitaciones de las mejores, pero aunque se suponía que ya tenían l