De ahora en adelante, dile a la gente que saldremos durante las próximas semanas. ¿De acuerdo? Tú y yo. —Nos señala a ambos—. Salimos. Somos exclusivos. Ya lo hemos hablado. Ya está decidido. ¿Entendido?
Durante las próximas semanas.
Está tan serio que no puedo evitar reírme. —Vale—. Y entonces no puedo parar de reír. Creo que estoy histérica; dijo que somos novios y que somos exclusivos. ¡Madre mía!
Me inclino con una risa histérica y escandalizada.
Le herí el ego, pero ahora me ha reclamado como suya y su palabra es inapelable. Eso es todo y no tengo ningún problema con nada. En absoluto.
A medida que mi risa se apaga y Hunter termina de recoger nuestras cosas, no estoy preparada cuando me levanta como a un cavernícola sobre su hombro inesperadamente.
—Solo son diez pasos hasta el coche. Cállate, niña traviesa. Si no, te voy a dar una nalgada.
—Bueno, ¿tienes algo más en mente? —bromeo.
—Ya lo verás cuando lleguemos a casa.—
¿Qué? ¿Quieres que esto involucre esposas? ¿Dónde demon