Mundo ficciónIniciar sesiónAunque mi padre ya no es el hombre que solía ser, tengo la suerte de que mis padres sigan aquí, y no puedo imaginar lo que ella debió haber sufrido si perdió a uno de ellos cuando era niña.
De repente, con un deseo irrefrenable de saberlo todo sobre Annerys y de protegerla, siento una opresión en el pecho por la necesidad de llegar a ella cuanto antes. Cierro el ordenador, cojo mi chaqueta y me dirijo a toda prisa hacia el ascensor.
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