Mundo ficciónIniciar sesión—Tiene una llamada, señora Helen –me dijo un sujeto de cabello grasoso y rostro esquelético. Un esbirro humano de los vampiros que me llevó un teléfono inalámbrico a mi habitación, algunas horas después, cuando Draken no estaba.
—¿Aló? –dije extrañada.
—Hola Helen. Soy Samael.
—¿Cómo me localizó?
—Estoy e







