Gianna despertó algo desorientada, tenía un fuerte dolor de cabeza, miro a su alrededor con curiosidad.
Pensó que todo era en sueño, pero no, era real, Arnold la había secuestrado, debía de salir de allí lo más rápido posible.
Lo último que recordaba, era cuando Arnold le había colocado un pañuelo en la nariz, luego de eso todo se volvió oscuro.
Estaba en una habitación, se levantó rápidamente, camino hasta la puerta, intento abrir, pero no era posible, intento abrir las ventanas sin éxito.