Dexter regresó en horas de la tarde a la mansión, había demasiado silencio en el lugar.
Como siempre, Rubén lo recibió, no miro a su esposa en la sala de estar como era de costumbre.
—¿Dónde está Gianna?
Rubén guardó silencio por unos segundos, al parecer se había dado cuenta de la ausencia de la mujer.
—Su esposa abandono la mansión, anoche mi señor, se llevó todas sus pertenencias.
El semblante de Dexter cambió en segundos, como era posible que Gianna lo hubiera abandonado sin decirle una