Eliezer estaba en su oficina, su jefe le había encomendado atender a un cliente muy importante.
Bebió un sorbo de café, se aseguró que todo estuviera en orden.
Escucho la puerta, abrirse, observo a Dexter ingresar al lugar, ha acompañado de otro hombre, entonces era él de quien hablaba su jefe.
Se puso de pie rápidamente, eso podía traerle serios problemas.
—¡Buenos días, señor Leroux! Soy Eliezer Cascante, póngase cómodo.
Dexter levantó la mirada y observo al joven de pies a cabeza, lo conocía