España
Una mujer se encontraba saliendo de un sitio cuando había tropezado con alguien, ambos se habían quedado mirándose fijamente por supuesto en los ojos de la otra persona brillo la sorpresa al ver a la mujer.
- Discúlpame fue culpa mía, yo fui la despistada - Expuso la mujer, pero el hombre seguía manteniéndose bajo el hechizo de la sorpresa.
- Brenda - Murmuró el hombre - Brenda Álvarez - volvió a repetir el hombre.
- Disculpe señor, creo que usted me está confundiendo con alguien más.
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