Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Eso es mentira! ¡Eres tú quien se ha acercado a mí para conseguir favores que de ninguna manera te daré! —gritó Martín con ojos furiosos. Él no era un hombre que aceptara perder fácilmente.
—¿De verdad? —preguntó Grecia con burla. —¿Por eso estás en la puerta de mi casa totalmente alcoholizado? Si yo tuviese algún interés en ti lo más lógi







