Al día siguiente Julia y Eva salían de la veterinaria cuando Charlie llegó y las saludó.
Julia feliz por tener al pequeño le dijo a Charlie. “Iremos a comer ¿Quieres acompañarnos?”. Charlie cargo al pequeño. “No, creo que este pequeño y yo tendremos una salida de hombres”.
El pequeño sonrió al ser cargado por Charlie.
Eva quería negarse, pero Julia la detuvo. “¡Genial! así Eva y yo nos iremos de compras, hace mucho que no lo hacemos”. Ella puso cara de cachorrito indefenso.
Eva sonrió negan