Mario la ignoró y siguió su camino hasta la oficina de su jefe, al entrar observó cómo el hombre mayor tomaba un trago cerca de la ventana.
Mario se acercó. “Me buscaba”.
El señor Salazar se giró mirando a Mario detenidamente lo conocía desde joven, llegó como practicante a su despacho, era muy trabajador y aplicado con casos en los que ayudaba, buscaba soluciones rápidas e investigaba muy bien sobre los implicados, ganaban la mayor parte gracias a él, lo había investigado bien y era de una