C69-¡NO PUEDO TENER HIJOS!
El la miraba fijamente, su respiración pesada, su mano seguía apretando su cuello, no con la intención de lastimarla, pero lo suficiente como para que ella sintiera que no podía escapar. En su mente, todo era un torbellino. Por un instante, deseó en el fondo de su ser que eso fuera cierto. Deseó que su realidad no existiera. Deseó volver a lo que eran hace apenas unos minutos.
Pero la realidad lo golpeó.
Ella la mujer a la que habia elegido amar, lo traicionó.
Y como