C68- ¡ES TU HIJO!
Cassio aún seguía en el baño, con el agua mojando su cuerpo, relajado, ajeno a lo que estaba por venir. Luna entró despacio, sosteniendo una pequeña caja envuelta como regalo. Su sonrisa era nerviosa, y sus dedos temblaban ligeramente mientras se la ofrecía.
—Tu regalo… —dijo, llena de emoción contenida—. Y sé que… cuando lo abras será el mejor regalo de tu vida.
Cassio le dio una sonrisa despreocupada y sus ojos brillaron de diversión.
—¿El mejor regalo? —repitió, tomando la