C66-EL DRAGÓN DE HIELO.
C66-EL DRAGÓN DE HIELO.
Gideon caminaba firme rumbo al palacio de Drakos; los centinelas detrás de él mantenían el silencio, pero en su pecho todo era ruido. El dolor agudo que sentía desde que dejó la manada no lo abandonaba, pero no había espacio para distraerse, aunque su mente regresara una y otra vez a su rostro, a sus ojos, a lo que había dejado atrás.
Zander, en cambio, no podía mantenerse quieto.
Sus ojos se movían por cada rincón del camino que atravesaban. Columnas de piedra negra ado