CAPÍTULO 37

Cuando Genesis abrió los ojos sintió el brazo de Leandro posándose en su cintura, Genesis se mordió los labios al recordar lo que habían hecho una vez más con Leandro, como en medio de los besos apasionados ella había dejado de lado su timidez, recordar los gruñidos de satisfacción del hombre erizaba su piel, sus cuerpos sudados y enredados, la mujer cerró los ojos, quizás esto estaba mal, pero tampoco era así, Leandro era su esposo legalmente y esto es lo que hacen los esposos, no obstante nun
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP