Cruces de corazones. Capítulo 2. Te convertiste en una maldición.
La desesperación se apoderó de Dayana mientras veía a Salvador luchar por salvar a su hermano. Los minutos parecían eternos, y cada segundo que pasaba sin respuesta era un tormento para ella.
Finalmente, la ambulancia llegó y los paramédicos tomaron el control de la situación. Salvador no se separaba de Santiago ni un instante, le tomaba la mano con fuerza y suplicando que volviera en sí.
―¡Te prohíbo que te vayas! ¡Estás loco! ¿Tienes idea de lo que haría yo sin ti? Sin tus bromas, risas, tu se