Capítulo 73. Un hombre soberbio.
El señor Lemus sonrió con ternura al escuchar las palabras de los niños y se agachó para estar a la altura de ellos, sintió un ligero alivio en su corazón, pero sabía que la recuperación de su hijo no sería fácil.
—Gracias, niños, tienen razón. Mi hijo es un luchador y estoy seguro de que se recuperará pronto.
Agradeció al médico por la información y se dirigió a la sala, a esperar que su hijo despertara, aunque ya tenías horas allí no quería moverse, se sentía culpable por lo ocurrido.
—Señor