Capítulo 33. Sintiendo el desprecio.
Julián y el comandante se vieron la cara, sin poder creer el descaro de Elisa, ambos negaron con la cabeza.
Justo en ese momento, otro agente buscó a doña Pierina, mientas los otros dos observaban lo que ocurría en la sala de interrogación.
El oficial que la estaba entrevistando cambió de estrategia porque necesitaba que hablara, suspiró y se rascó la cabeza con impaciencia.
Desde que el agente la había visto se dio cuenta de que Elisa era una persona complicada, que aparentemente quería dar