Capítulo 114. Sin justificación.
Julián asintió y sacó su teléfono, allí había registrado el número de móvil de la madre biológica de Erika.
Cuando la llamó, después de unos minutos de hablar, acordaron reunirse en un restaurante cercano en el centro de la ciudad en horas nocturnas.
Erika se vistió de manera sencilla y elegante y se preparó para lo que sería un encuentro emocionalmente agotador.
A medida que se acercaba al restaurante, su corazón latía con fuerza en su pecho. ¿Qué diría su madre biológica? ¿Cómo se sentir