Dalton abrió sus ojos como platos mientras tragaba saliva con brusquedad, un sudor frío recorrió su fornida espalda, generando en él un fuerte escalofrío que erizó cada vello de su cuerpo, al tiempo que su conciencia repetía las palabras de Jennifer en su cabeza, una y otra vez como comercial de televisión.
Con respiración entrecortada y la mirada perdida en tiempo y espacio. Dalton apoyó ambas manos en el escritorio y acto seguido, se levantó y finalmente fulminó a la rubia con sus ardientes o