No comprendo mucho que pasó, solo sentí como mi cabeza dolía demasiado después de escuchar la voz de Kai… mi corazón se aceleró tanto que todo se nubló para mí.
Cuando abrí mis ojos, todo volvió a un color muy natural… ya no veía las cosas a través de una persiana roja… ya no siento mi sangre fluir con rapidez, veo mis manos y la cara de pesadumbre de los dos hombres frente a mi.
—Me alegro que estes de regreso Alana… ven vamos al palacio, para que te des un baño y te pongas cómoda. _ No sigo