100. DESCUBIERTOS
AMALIA
Me giré para encontrarme efectivamente con una versión de “Bruno” que ya no era afeminada solamente, sino, una hermosa mujer pelirroja.
Las curvas de sus senos debajo del jersey, el cabello rojo más largo, su rostro y el cambio en su entrepierna, me indicaban que no escuché mal, había una mujer con mi hermano en la habitación.
— Yo… de verdad sí que estoy bastante sorprendida y lamento haber estado fisgoneando, solo, fui a hablar con Bruno… digo… ¿contigo?… — me imagino mi cara de idiota