Al día siguiente llegué temprano a la empresa, pero en vez de ir a la oficina de Domenic fui a la de Darcy.
— ¡Buenos días! — Lo saludé.
Darcy me quedo mirando.
— Si tienes alguna curiosidad más sobre la vida de Domenic, lamento decirte que no puedo ayudarte — Me dijo.
Yo me acerque a él y después me senté en la silla que estaba frente a su escritorio.
— Ya no quiero saber más nada de Domenic, él tiene a una linda prometida que se encargará de averiguar todas las cosas turbias de su vida — Le d