CAPÍTULO TREINTA Y SIETE
~Monique~
La verdad es que no sabía si bromeaba o no, pero su mirada no cambió. La ternura seguía ahí.
Como un humano frágil que de verdad estaba enamorado de su esposa. No como un rey lobo despiadado que masacraba gente sin pensarlo dos veces.
Le di un golpecito en el pecho, apartándolo de mí. "Deja de mirarme así, me incomoda".
"¿Quieres entrar? ¿O volver?", preguntó Levi.
"¿Como pasar la noche en el barco?", pregunté, solo para asegurarme.
"Si quieres", respondió. "S