CAPÍTULO TREINTA Y SIETE
~Monique~
La verdad es que no sabía si bromeaba o no, pero su mirada no cambió. La ternura seguía ahí.
Como un humano frágil que de verdad estaba enamorado de su esposa. No como un rey lobo despiadado que masacraba gente sin pensarlo dos veces.
Le di un golpecito en el pecho, apartándolo de mí. "Deja de mirarme así, me incomoda".
"¿Quieres entrar? ¿O volver?", preguntó Levi.
"¿Como pasar la noche en el barco?", pregunté, solo para asegurarme.
"Si quieres", respondió. "Si no te resulta cómodo, podemos volver al palacio".
"Quizás lo revise primero y luego decida", respondí. Se había esforzado mucho. Si me estaba pidiendo que pasara la noche allí, probablemente lo había hecho lo suficientemente cómodo.
No quería rechazarlo de plano por alguna razón. Normalmente, solo decía lo que pensaba en voz alta, pero había una cierta reserva. Como si realmente estuviera considerando sus sentimientos. Y eso era preocupante.
Estaba a punto de retractarme cuando una mano enorme