74. DEBERLE UN FAVOR A RICHARD BROWN
Isabella duerme profundamente, así que, según mi nueva rutina, me escabuyo de la cama y termino en el patio con un cigarrillo entre los dedos. Hoy no tengo ganas de fumarlo, pero sí quiero tenerlo entre los dedos y observar cómo sube el humo.
Sebastián se ocupó de Roberto y le sacó datos muy interesantes. No puedo evitar sentir algo de pesar por él, pues, una vez que decidió traicionarme, su destino quedó marcado. Nunca tuvo una oportunidad real en el camino que él quería; ni Yoshua ni los Will