67. SOY EL VILLANO DE MI PROPIA HISTORIA
Isabella está en el celular en videollamada con su madre y, según parece, será una larga llamada, pues pudo vincular a su hermano, quien está en el extranjero, y por fin le habla. Me alegra saber eso y, tras una breve intervención en la cual me presento formalmente y dejo la casa a completa disposición para cuando quiera venir, me retiro para que sigan hablando y yo pueda hacer lo mismo con mi abuelo.
Lo encuentro en su despacho tomándose una de las tantas pastillas que debe tomar en el día.
—A