27. HIDRATANDO LA PIEL
No es real, Isabella, no es real. Solo has decidido pasar ratos espectaculares con este hombre y tratar de sacar la mayor ventaja de esta situación. Todo en él es un espejismo; en realidad, es un mal hombre. Me repito mentalmente esas palabras una y otra vez mientras caminamos hasta el hotel. La recepcionista, al igual que varias auxiliares, trata de disimular delante de mí, pero es evidente que se les cae la baba por él cada vez que pasa.
¿Cómo culparlas? La primera vez que lo vi, pensé que mi