C87- NO ES LO QUE PARECE
Sasha rompió el jarrón contra la pared y el estallido llenó la habitación como un golpe seco. Los pedazos cayeron sobre la alfombra y uno de ellos rebotó cerca de los pies de Xena, que se encogió en la esquina sin atreverse a moverse. La sirvienta tenía las manos apretadas contra el delantal y el cuerpo rígido, porque conocía esa mirada. Cada vez que Sasha sonreía con rabia, algo malo terminaba pasando.
—Señorita, eso es peligroso. Si la descubren…
—No me van a descubri