C81- HAZLO POR MI
Axel se lanzó sobre él, y en cuestión de segundos, ambos lobos estaban en el suelo, intercambiando golpes con una ferocidad, los guerreros se acercaron, indecisos, sin saber si intervenir.
Y entonces, una voz atravesó el caos.
—¡BASTA!
Arianne apareció entre ellos, con sus ojos llenos de lágrimas y furia. Se interpuso entre los dos hombres, y Axel, al verla, detuvo el puño a milímetros del rostro de Tristán.
—Apártate, Arianne —gruñó, su pecho subiendo y bajando agitadamente.