C45-¡ME IMPORTA UN CARAJO!
Esa noche, en la habitación compartida, la tensión era un animal más dentro de las paredes. La recarga programada transcurría en silencio. Axel estaba sobre Arianne, moviéndose con ímpetu. Pero ella estaba distante; su cuerpo respondía porque era biología, porque era necesario, mientras su mente estaba en otra parte.
No gemía.
No lo miraba a los ojos.
Sus manos no buscaban las suyas.
Y Axel lo notó de inmediato.
Su eficiencia bajó; los movimientos se volvieron más