C13-MI COMPAÑERA HUELE A OTRO LOBO
Todos se giraron de golpe.
Dorian estaba en la entrada, su silueta recortada contra la luz exterior. No había rastro de su habitual sonrisa amable. Su rostro, normalmente cálido y acogedor, se había transformado en una máscara de hielo que nadie le había visto jamás. Sus ojos, fijos en Sasha, brillaban con una intensidad peligrosa que hizo que el aire en las duchas se volviera pesado.
Sasha bufó al ver a su hermano, cruzando los brazos.
—Dorian, esto no es