C104-CONSIGAN UNA HABITACIÓN
Esa misma noche la tienda seguía oliendo a cuero húmedo y a leña que se había consumido hasta quedar solo brasas. Afuera Maddox estaba solo de guardia, sentado contra un tronco, mirando las estrellas como si pudieran contarle algo útil.
Adentro el frío del bosque se colaba por las rendijas, pero entre las pieles apiladas y los dos cuerpos que se buscaban el aire se volvía espeso y caliente.
Arianne no podía dormir. Se removía, giraba, suspiraba. Nova en un rincón de