Capítulo 178. Pendiendo de un hilo.
La luz difusa de la mañana se filtraba pálida por los costados de las cortinas, tiñendo la habitación de Shun con una atmósfera suave y templada. En mitad de la cama, dormía desnudo y plácidamente, acunado con firmeza entre los brazos de Théon.
El alfa aprovechaba la quietud del inicio del día para recorrerlo dulcemente, depositando besos suaves y espaciados sobre la curva de su nuca y la línea desarmada de sus hombros. A pesar de los mimos, el omega se resistía a abandonar el sueño, sintiendo