Respiro profundo. Mis pulmones han quedado sin oxígenos después de la gran carrera que tuve que pegar para escapar de aquella mansión. Aún no sé cómo fui capaz de saltar aquellas altas paredes que la rodean como si esta fuera una gran fortaleza. Debo agradecer a la persona que se le ocurrió sembrar ese enorme árbol justo al lado, de no ser por ello, mis intentos de escape habrían sido infructuosos.
Tengo la boca seca y los pulmones ardiendo debido al gran esfuerzo que hice para alejarme de allí