¡Ring! ¡Ring!
Abrí mis ojos somnolienta y miré el despertador:
5:00 am
Apagué ese maldito despertador, ese horrible sonido no me dejaba descansar, además mi cuerpo aún no se había recuperado así que pensé que me perdería la primera clase para descansar un poco más.
Me dormí nuevamente.
¡Ring! ¡Ring!
—Pero, vamos ¿no te cansas de estar molestando cada mañana?— le grité al despertador.
Miré que ya eran las 9:00 am.
Comencé a estirarme en la cama, me llevaba la mano a la boca mientras bostezaba,