Ross.
—Papá, yo no confío en ese niño. —Rocky se cruza de brazos, enojado conmigo.
—Pero confía en mí, hijo —le tocó el hombro y se lo sobo.
Mi plan es lograr que el niño quiera ir al baño solo y ahí uno de mis hombres o yo lo interrogamos.
Escucho unos pasos marcarse en las escalera y giro a ver a Rose, está tan linda que no debería permitir esto.
—Estoy lista, papá —me avisa y llega a mí.
—Estás muy linda, mi princesa —le sonrío.
—Gracias papi —Se ve muy feliz.
Ella mira a Rocky, tal vez esperando un cumplido de su parte, yo lo miro y es demasiado orgulloso y terco como para hacer eso.
—Espero equivocarme para que no sufras las consecuencias —suena a una advertencia de querer tener la razón.
Eso deja un poco triste a Rose, claro que esperaba su apoyo.
—Rocky... —insinúo.
—Voy a entrenar —dice yendo afuera.
—Es muy tarde para eso —le digo.
—Somos nocturnos, además, necesito saber defender a mis hermanos —es lo último que dice antes de salir de la casa.
Veo a Rose y ella suspira.
—Vam