Llego a la habitación y me dirijo a la cama, trato de montarme, pero no lo logro, Mathias y Zeus se acercan, los detengo.
—Puedo solo.
Me permiten y con la poca fuerza logro subirme para después acostarme.
—Hey Ross —saluda Troy fingiendo que no nos hemos visto—, ¿Está todo bien?
—No quiero que me des más tu sangre —los sorprendo a todos.
—¿Qué? —Troy no está de acuerdo.
—Sé que deben protegerme para que yo los proteja, pero no quiero que mueras por mi, así que no me darás más de tu sangr